De obras
Reglas — De obras
- El tablero es una ciudad: una cuadrícula de m×n manzanas. Sus esquinas de abajo a la izquierda y de arriba a la derecha son A y B. Cada punto donde se cruzan las calles es un cruce.
- Se juega por turnos. En tu turno cierras un cruce (nunca A ni B, ni uno ya cerrado). El cruce cerrado lleva una valla de obra de tu color.
- Un camino va por las calles, en cualquier dirección, y solo pasa por cruces abiertos.
- Pierde quien deja A y B sin camino entre sí: la partida acaba en ese mismo momento. (Es la versión misère: hay que evitar dar el último cierre que cuenta.)
- Los callejones se cierran solos (niveles 2, 3 y 4). Tras cada cierre caen los cruces que ya no están en ningún camino de A a B: cruces que quedan aislados, callejones sin salida y bucles que cuelgan de un solo cruce. Se vuelven grises y nadie puede usarlos. Un solo cierre puede hacer caer varios cruces, así que ¡cuenta bien!
Niveles:
- Nivel 1 — Básico: 3×3 manzanas, no cae nada.
- Nivel 2 — Medio: 3×3 manzanas, los callejones se cierran.
- Nivel 3 — Avanzado: 4×4 manzanas, los callejones se cierran.
- Nivel 4 — Competición: 5×5 manzanas, los callejones se cierran. En este nivel no hay ordenador: se juega entre alumnos y en competiciones.
Contra el ordenador eliges quién sale. Sin caída de cruces (nivel 1) el resultado solo depende de la paridad: con juego sensato gana el que sale. Cuando los callejones se cierran, un solo cierre puede cambiar la paridad y aparece una estrategia de verdad. Juego de Georgy Nuzhdin.
En una cuadrícula de 3×3 manzanas: en cada turno cierras un cruce (aquí, uno tras otro, en granate y en azul marino) y se levanta una valla de obra. Tras el segundo cierre, a2 y a4 caen solos (se vuelven grises): a2 solo cuelga de A y a4 solo cuelga de b4, así que no están en ningún camino de A a B. Los tramos que llegan a un cruce cerrado o caído se apagan, y así se ve la red que queda. El último cierre, b1, deja a A sin camino hasta B — y pierde quien lo da.
Cierra cruces, pero que no seas tú quien deje A y B incomunicados. ¡Y mira qué cae!
Quien crea la partida sale.